Musicoterapia

Desde la antigüedad se ha utilizado la música con objetivos curativos. Por medio de ella, las personas con alguna enfermedad pueden modificar su conducta, sea adquiriendo nuevas pautas o mejorando las que ya tienen. Las características singulares de un enfermo mental hacen que disminuya la comunicación, expresión de sentimientos, motivación...

Diversos estudios demuestran que la musicoterapia contribuye a la reducción de la ansiedad, aumento de la alerta y conciencia de estados emocionales, mejora de la motivación y del estado de ánimo. Es por ello que se consigue una disminución de la sintomatología negativa, un aumento de las habilidades de comunicación, una reducción del aislamiento y un aumento del interés de las personas por su entorno.